MARIA JIMENA DUZAN DUCHAZO EN MEDELLIN

 

 

 

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¿De qué Medellín hablamos?  

En la revista  Semana  dice: Hablar de Medellín sin ser paisa es casi un sacrilegio

LA CRONICA DE SERMANA CON UN CLIK AQUÍ

Hablar de Medellín sin ser paisa es casi un sacrilegio, sobre todo si  se hace apartándose del discurso idílico que se ha ido asentando en el imaginario de la mayoría de los paisas alrededor de su cuidad desde que hace un año logró reducir el índice de homicidios al nivel más bajo en su historia.  

Alvaro Botero    lLE RECOMIENDO DESDE MIAMI:

Dese un duchazo por Medellín   

Si Dios sacara  vacaciones de seguro las pasaría en Medellín en el primer piso del valle del Aburra. El segundo piso incluye el valle de Rionegro intermedias donde se encuentra el pinchadísimo aeropuerto José Maria Córdoba

  En Medellín, la amabilidad es un oficio. La hospitalidad una religión. El amor al prójimo un sentimiento.
 
Medellín en pocas palabras es un pañuelo de amor.
 
 Es tan amañadora la Bella Villa que por ley, todo colombiano debería visitarla una vez por año.
 

   Hay que ir a “Medallo” no solo a llenarse de paisaje, a darle de comer al ojo viendo mujeres bellas y posibles; si no a llenarse de ideas.

  En Antioquia hay tres o cuatro  ideas nuevas por paisa cuadrado
 
Medellín es la tacita de plata o la batea nás bella del mundo y diez metros a, la redonda

   Las mujeres paisas son pispas y las feas mínimo son amañadoras.

 La paisa es firme, amañadora, tierna, romántica, celosa, camelladora y brava. Por eso tienen la culpa de tanta maternidad repetida.

   En Medellín usted pregunta una dirección, se la dan y lo invitan almorzar como mínimo.

   En la capital de la Montaña vive la segunda Trinidad Bendita  metida en un verso de Gregorio Gutiérrez”: Salve, segunda trinidad Bendita, salve, frijoles, mazamorra, y arepa.

 La consigna es: Ver a Medellín y después morir. No es original pero si es así.

   Hablar mal de Medellín es no conocer Medellín.

   Un aguardiente estampillado o una tapetusa que se niega aportar al fisco, no se le niega a nadie.

   Si le quiere arrancar al tute, al dado, al domino, al póker, al fierro, a la 31, o al zanahorio parquez, no lo busque mas:        En Antioquia le calman esa angustia de tahúr que todos llevamos dentro.

   El clima de Medellín se quedó en primavera. El sol calienta sin incomodar al sujeto. Cuando el sol se emberrionda, el Max Enríquez celestial le baja volumen a “Jaramillo” apellido que le tienen  al sol los paisas

   Para los parranderos, la Vuelta a oriente es el pecado capital de la rumba paisa.

     No le quepa duda: Los paisa nos volvemos sectarios cuando hablamos de Medellín.

   Y no se atortole Se puede hablar de Medellín sin meter narcocharla al asunto

Haga algo por su biografía: “Dese un duchazo por Medellín” Que lo van a recibir como a un príncipe, lo van a  llevar a que conozca lo que es  PLAZA MAYOR y como mínimo lo recibe el gobernador y el alcalde  DENTRO DE LA ALCALDIA  y lo invitan a tomarse un tintico acomodándole por los lados un buñuelo, y si se las pasa de conchudo lo invitan a una bandeja paisa, y si pide mas, digales que lo lleven a conocer Fredonia donde se grabo "La Buja",pueblo de Antioquia donde se inicio la Creacion. 

Que grande es decir “Yo soy un paisa” y no me apeno, de mostrarle al mundo donde vivía antes de venirme para acá

“Ya que yo no vine a este país a pagar una promesa”